Inversión
Redacción Invesfera
Inversión

La ronda más pequeña de OpenAI, aviso para las valoraciones privadas de IA

OpenAI buscaría 20.000 millones de dólares en lugar de 30.000 millones y con una valoración menor. No es un derrumbe, pero recuerda que las valoraciones privadas de IA se negocian: no son hechos.

Publicado
31 de octubre de 2026
Lectura
4 min
Categorías
Inversión

Imagen generada con IA

¿Cuánto vale una empresa de 1,25 billones de dólares cuando los inversores se resisten a pagar 1,4 billones? Esa es la pregunta que se esconde tras la última noticia sobre la financiación de OpenAI, y es más útil que la cifra del titular.

Esto es lo que se ha publicado. Según el Financial Times, recogido por The Economic Times, OpenAI ha rebajado en 10.000 millones de dólares el objetivo de su última ronda. Otras informaciones sobre el mismo reportaje señalan que ahora busca 20.000 millones con una valoración de 1,25 billones, frente a los 30.000 millones y 1,4 billones anteriores. Benzinga vincula el movimiento a una fuerte caída generalizada de las tecnológicas que ha avivado las dudas de los inversores sobre el gasto en IA, y otra información menciona reticencias de algunos inversores.

Una salvedad: se trata de una información sobre lo que la empresa busca, no de un acuerdo cerrado. Habla de un objetivo reducido, no de una ronda completada que se haya quedado corta, y las cifras todavía pueden cambiar.

Un recorte del 11 % es pequeño. La señal, no

Conservemos la perspectiva. Pasar de 1,4 billones a 1,25 billones supone un recorte de alrededor del 11 % según nuestros cálculos, y la empresa sigue buscando una suma enorme. Nadie debería hablar de derrumbe.

Pero la dirección importa más que el tamaño. Cuando una empresa de esta escala ajusta a la vez la cantidad y el precio, sugiere que quienes ponen las condiciones son los compradores, no el vendedor. Las valoraciones privadas no cotizan cada segundo como una acción. Son el resultado de una negociación entre unos pocos grandes participantes y solo se ponen a prueba cuando hay una nueva ronda. Esta se está poniendo a prueba, y la primera respuesta parece ser «un poco menos, por favor».

Nos parece la lectura sana: no es pánico, sino un reajuste de precio. Lo incómodo es cuánto de la historia de la IA descansa en la premisa de que cada ronda tiene que superar a la anterior.

La ventana se estrecha para muchos, no se cierra para unos pocos

Sería simplista decir que el dinero ha abandonado la IA. Cohere anunció el cierre inicial de una Serie E que aspira a captar hasta 7.000 millones de dólares canadienses con una valoración de 35.700 millones de dólares canadienses, y cita un aumento interanual del 165 % en sus ingresos recurrentes. Baseten, según un titular de EconoTimes, busca 2.000 millones de dólares con valoraciones de hasta 30.000 millones.

Fíjate en lo que distingue esas historias. Cohere apunta al crecimiento de los ingresos y a una base de 300 clientes. Lo que ofrece es tracción, no solo promesas. En nuestra opinión, hacia ahí se dirige la ventana: hacia las empresas que pueden mostrar ingresos junto al relato, y lejos de las valoraciones que dependen de que la próxima ronda sea mayor.

La situación de la propia OpenAI es una paradoja útil. 01net informa de que suspendió el 10 de septiembre las nuevas altas de su plan Pro 200 porque no podía atender la demanda, y de que ahora ha duplicado los límites de uso de sus niveles superiores. La demanda no parece el punto débil. Atenderla probablemente sale caro, y suponemos que eso es lo que sopesan los inversores: un negocio que crece y que, con toda probabilidad, tiene hambre de capital.

Qué debería sacar en claro un inversor prudente

Primero, trata las valoraciones privadas de IA como estimaciones. Una valoración fijada en una ronda es un precio acordado en un momento concreto, entre unas pocas partes y con fuertes incentivos en ambos lados. No es un consenso de mercado.

Segundo, si tienes exposición a la IA a través de fondos públicos, mira qué hay debajo. Algunos fondos y vehículos cotizados pueden tener participaciones en empresas privadas, y esas participaciones se valoran con modelos y con los precios de la última ronda, no con la negociación diaria. Por la documentación no podemos decir qué productos están afectados, así que esto es una pregunta que plantear, no una afirmación: ¿cómo se valora la parte privada y con qué frecuencia se actualiza?

Tercero, separa la tecnología del precio. Que un producto tenga mucha demanda dice algo sobre su adopción. No dice nada sobre si 1,25 billones, o 1,4 billones, es la cifra adecuada. Un gran producto puede seguir siendo una acción cara, o una participación privada cara.

Nuestro veredicto: no es el final del auge de la financiación de la IA y no lo leeríamos como señal de desplome. Es un baño de realidad. Las empresas con impulso de ingresos seguirán encontrando capital, probablemente; las que se valoran por el impulso de la propia ronda lo tendrán más difícil. Si tienes exposición a la IA, lo sensato no es huir, sino saber exactamente qué tienes, cómo se valora y cuánto de tu cartera depende de que el próximo inversor acepte pagar más. Es un razonamiento general, no un consejo personal.

Temas de debate

Aún no hay temas: abre el primero.

Más noticias