Economía
Redacción Invesfera
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La pausa de la Fed en octubre no es un giro dovish: es una subida a plazos

Con el IPC en el 3,7 % y una subida en septiembre a la espalda, la pausa esperada de la Fed apunta a un sesgo restrictivo, y quien apuesta por recortes lee mal la señal.

Publicado
25 de octubre de 2026
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4 min
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Economía

Foto: AgnosticPreachersKid / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Cuando un banco central se queda quieto, ¿está relajándose o tomando aire? La distinción importa esta semana, porque se espera de forma generalizada que la Reserva Federal mantenga los tipos en su reunión del 27 y 28 de octubre, seis días antes de las elecciones de mitad de mandato. Habrá quien se sienta tentado a calificarlo de giro dovish. Creemos que esa lectura es errónea y algo peligrosa.

Qué hay realmente sobre la mesa

El planteamiento es sencillo. Una encuesta de Reuters prevé que la Fed mantenga el tipo de los fondos federales en un rango del 3,75 %-4,00 %, y según CNBC, los futuros situaban la probabilidad de una subida en octubre en solo el 15 % a fecha del 16 de octubre. Pero la pausa llega justo después de una subida en septiembre, la primera en más de tres años, según el resumen de Chase de los comentarios de la Fed.

Mientras tanto, los datos no han ayudado. CNBC informa de que los precios de consumo subieron un 3,7 % interanual hasta septiembre y los precios de producción, un 6,3 %. ING señala que el IPC subyacente de septiembre sorprendió con un 0,3 % mensual. No es el telón de fondo de un banco central que se prepara para recortar.

Una pausa tras una subida es una parada en boxes, no un giro de 180 grados

Fíjate en quién habla. El resumen de Chase muestra que, tras septiembre, varios responsables decían que los riesgos de inflación están sesgados al alza y que probablemente haga falta seguir ajustando la política monetaria. La propia Chase interpreta ese tono como señal de que será más difícil que se produzcan recortes en el futuro. Incluso el «no hay necesidad de urgencia» y el «tenemos tiempo para esperar» de John Williams hablan de plazos, no de dirección. Esperar no es relajar.

Las previsiones coinciden. ING espera un mantenimiento en octubre y una subida de 25 puntos básicos en diciembre. Las proyecciones de la propia Fed de septiembre, según CNBC, situaban al responsable mediano viendo una subida más en 2026, lo que deja margen para exactamente esta secuencia: pausa ahora, movimiento después. En nuestra opinión, es un sesgo restrictivo con la mecha retardada.

Hay además una razón para mantener los tipos que nada tiene que ver con el dovishness. ING sostiene que la tensión en el mercado de bonos, con una rentabilidad del bono a 10 años que ha oscilado en torno al 5 % y problemas en la deuda francesa, hace de esta «la reunión perfecta para mantener los tipos». Es un banco central que evita pelearse con el mercado de bonos, no que proclama la victoria sobre la inflación.

El verdadero riesgo es una Fed que no te dice lo que va a hacer

Esta es la parte que nos parece más infravalorada. El presidente Kevin Warsh ha rechazado en repetidas ocasiones la costumbre de anticipar las decisiones. CNBC recuerda que, en la rueda de prensa de septiembre, dijo de las proyecciones del comité: «Esas no son mis previsiones». En Jackson Hole llamó al objetivo del 2 % del PCE «una meta firme y fija». ING también espera votos discrepantes, ya que Hammack, Kashkari y Logan votaron a favor de subir en julio.

Así que el 15 % del mercado podría ser una cifra demasiado cómoda. No apostaríamos por una subida en octubre, ya que sus lugartenientes han orientado al mercado hacia un mantenimiento. Pero un presidente que rechaza la orientación futura hace menos fiable cualquier señal de calma, y en nuestra opinión ese es justo el momento en que los precios pueden moverse con violencia ante las sorpresas.

Para ser justos, la otra postura tiene argumentos. ING apunta a unas cifras de empleo decepcionantes y a las dificultades del sector de la vivienda, y ve la inflación volviendo al 2 % en la segunda mitad de 2027 si mejoran los flujos de energía del golfo Pérsico tras las elecciones de mitad de mandato. Es una previsión, y la propia ING dice que el riesgo se inclina hacia un conflicto más duradero. Los recortes pueden llegar con el tiempo, pero creemos que dependen de un acuerdo energético, no de esta reunión.

Qué haríamos con esto

Esto no es un consejo personalizado, y nadie puede prometer hacia dónde irán los tipos. Pero como forma de leer las noticias: trata el mantenimiento de octubre como la señal de que la Fed depende de los datos con una inclinación restrictiva, no como el inicio de un ciclo de relajación. Las carteras construidas sobre la hipótesis de recortes a corto plazo se apoyan, en nuestra opinión, en una señal que la evidencia no respalda.

Hay que vigilar el lenguaje del comunicado y de la rueda de prensa, el número de votos discrepantes y el próximo dato de inflación antes de diciembre. Si el mantenimiento llega con discrepancias a favor de subir y un presidente que no ofrece orientación, esa es tu respuesta. Pausa, sí. Giro, no.

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