Mercados
Redacción Invesfera
Mercados

Una subida más de la Fed es el escenario base, pero no apuestes por una meseta limpia

Los mercados esperan otra subida de la Fed en diciembre, pero dos responsables ya piden más: quien ahorra debe planificar una meseta que puede romperse.

Publicado
31 de octubre de 2026
Lectura
4 min
Categorías
Mercados

Foto: AgnosticPreachersKid / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

¿Está el ciclo de subidas de la Fed a un paso de terminar o solo está tomando aire? La respuesta sincera es que los responsables de la Fed no se ponen de acuerdo, y ese desacuerdo importa más para tu plan de ahorro que cualquier previsión concreta.

La lectura del mercado es que llegará una subida más. La Fed mantuvo los tipos en el 3,75 %-4 % el 28 de octubre con una votación de 10 a 2, con la gobernadora Lisa Cook y la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, en contra y a favor de una subida. Los operadores asignan ahora a un aumento de un cuarto de punto en la reunión del 8 y 9 de diciembre una probabilidad de entre el 70 % y el 76 %, según el indicador.

Aquí es donde la historia ordenada de «una más y se acabó» se complica. En las 48 horas posteriores a la decisión de mantener los tipos, la presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, dijo que el comité necesita al menos dos subidas más de 25 puntos básicos antes de hacer una pausa. El presidente de la Fed de San Luis, Alberto Musalem, afirmó que «será necesario un endurecimiento adicional de la política monetaria, y pronto». Logan tiene voto este año. Así que la meseta es una previsión, no un plan.

La meseta es el desenlace más probable, pero no el más seguro

Pensamos que «una más y se acabó» es razonable como escenario base, y los motivos tienen más que ver con la velocidad que con la dirección. El presidente de la Fed de Richmond, Tom Barkin, dijo que la dirección está «bastante clara», pero que la cuestión es el ritmo, y que la Fed ha señalado un enfoque gradual. Incluso los halcones describen un destino con un punto final. Logan habló de hacer una pausa tras sus dos subidas. Eso no es un ciclo sin fecha de cierre.

Pero «alto y plano» solo resulta cómodo si la inflación colabora, y los datos nos dan pocos motivos para relajarnos. La inflación del PCE de septiembre fue del 3,6 % interanual, y Logan situó el PCE subyacente en el 3,1 %. El crecimiento fue del 3,4 % anualizado en el tercer trimestre. Una economía fuerte y una inflación muy por encima del 2 % son justo las condiciones en las que una «última subida» se convierte en una más.

Hay además un problema que la Fed no puede arreglar con decisiones sobre los tipos. Un análisis de bankingnews.gr sostiene que el diésel alcanzó un récord de 6,53 dólares por galón en la semana del 21 de septiembre, en medio de las perturbaciones en rutas marítimas clave. Consideraríamos ese planteamiento como la tesis de un comentarista, no como un hecho probado. Pero la lógica de fondo es sólida: si la inflación viene de la oferta de energía y no del crédito barato, subir los tipos es una herramienta poco precisa. Es un argumento para que la Fed se mantenga firme más tiempo, no para que se relaje antes.

Quien ahorra debe prepararse para una larga espera con tipos altos, no para un regreso rápido al dinero barato

Sea cual sea el número exacto de subidas, el mensaje práctico es el mismo: en nuestra opinión, una relajación rápida no está sobre la mesa. El tipo oficial ronda el 4 %, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años estaba cerca del 5 % tras la decisión, y tocó un máximo del 5,31 % el 5 de octubre. El bono a dos años estaba en el 4,56 %. Esos niveles no son los de un mercado que espera recortes pronto.

Para quien ahorra, vemos tres implicaciones. Ninguna es un consejo personal, y las normas y los productos cambian según el país, así que comprueba qué se aplica donde vives.

Primero, no construyas un presupuesto contando con que la rentabilidad del efectivo caiga deprisa. Segundo, si tienes deudas a tipo variable, da por hecho que el coste seguirá alto al menos durante las próximas reuniones, en lugar de esperar que una subida en diciembre sea la última. Tercero, resiste la tentación de tratar cualquier previsión como una garantía. Las previsiones son un dato más; el propio comité de la Fed sigue dividido.

Fíjate en dos cosas, no en veinte

El 8 y 9 de diciembre es la prueba, pero lo que cuenta es la segunda mitad de la señal. Una subida, por sí sola, ya está en gran parte descontada. Lo que movería la tesis de la meseta es que la Fed dé a entender que viene un segundo aumento. Si el comunicado y la rueda de prensa apuntan en esa dirección, gana el camino de Logan y la «meseta» se convierte en una escalera. Si los responsables insisten en esperar a tener más datos, como hizo el comunicado de octubre al decir que más información ayudaría a determinar la postura adecuada, gana terreno el bando de la meseta.

Lo otro que hay que vigilar es el próximo dato de inflación. La Fed lleva casi seis años sin cumplir su objetivo del 2 %, según Logan, que lo calificó de «inaceptable». La paciencia escasea.

Nuestro veredicto: planifica con una subida más y una larga permanencia en tipos altos, pero deja margen para una segunda subida. Quien se sienta cómodo con tipos del 4 % más uno o dos cuartos de punto está preparado para la meseta. Quien necesite que el ciclo acabe en diciembre depende de una apuesta que la propia Fed no ha hecho.

Temas de debate

Aún no hay temas: abre el primero.

Más noticias