Mercados
Redacción Invesfera
Mercados

AWS crece un 39 %, pero Amazon cae en bolsa por su flujo de caja negativo

AWS creció un 39 % y las ventas un 12 %, pero las acciones se hundieron: el mercado exige pruebas de que el gasto en IA se convierte en caja, y quien invierte en índices debería tomar nota.

Publicado
29 de octubre de 2026
Lectura
4 min
Categorías
Mercados

Foto: DOE / National Renewable Energy Laboratory (NREL) / Wikimedia Commons (Public domain)

¿Qué hace falta para que una empresa haga crecer su división de nube al ritmo más rápido en casi cinco años y aun así salga castigada? Al parecer, gastar 77.300 millones de dólares en un solo trimestre.

Eso es lo que le ocurrió a Amazon el jueves. Las ventas netas subieron un 12 %, hasta 201.900 millones de dólares, y AWS avanzó un 39 %, hasta unos 46.000 millones, con un margen operativo récord del 13,9 %, según los resultados de Amazon recogidos por Newsroom America. Sin embargo, el beneficio por acción, de 1,89 dólares, no alcanzó los 1,97 que esperaba el consenso, la previsión de ingresos del cuarto trimestre quedó por debajo de lo esperado y las acciones cayeron en la sesión posterior al cierre. Las caídas publicadas iban desde más del 5 % hasta un 11 %, según el medio y el momento.

La cifra que importó no fue el crecimiento

El titular era AWS, pero la línea que movió el ánimo del mercado fue la caja. Como informa CNBC, el gasto de capital (capex) alcanzó los 77.300 millones de dólares en el trimestre, frente a 35.100 millones un año antes y muy por encima de los 58.700 millones que esperaban los analistas. El flujo de caja libre de los últimos doce meses fue una salida de 42.400 millones, tras una entrada de 14.800 millones un año antes.

Dicho de forma sencilla: el flujo de caja operativo subió un 29 %, hasta 168.300 millones de dólares en los últimos doce meses, pero Amazon está volcando aún más dinero en servidores, chips y centros de datos. Prevé unos 220.000 millones de dólares de capex en 2026 y asegura que en 2027 será «significativamente más».

A nuestro juicio, esa es la verdadera noticia. Un crecimiento del 39 % impresiona, pero crecer a costa de un déficit de caja cada vez mayor es un producto distinto de crecer con fondos propios. El mercado no dice que AWS esté fallando. Dice que la factura ha llegado antes que el cobro.

El argumento de la dirección es sólido, pero sigue siendo una promesa

Para ser justos, el argumento de Amazon no es endeble. La cartera de pedidos contratados asciende a 578.000 millones de dólares, según TheWrap, y Andy Jassy afirma que AWS puede crecer por encima del 40 % tanto en 2027 como en 2028. También dice que los márgenes operativos del negocio de IA están «muy por delante» de donde estaba el negocio principal en una fase similar. El beneficio operativo de AWS subió un 55 %, hasta 17.770 millones de dólares, lo que sugiere que el gasto no se está quemando en vano.

Pero fíjate en el tiempo verbal: las proyecciones, las carteras de pedidos y una «visión clara de rentabilidades financieras atractivas» son previsiones. La cartera de pedidos es demanda contratada, no dinero cobrado. Nuestra lectura es que los inversores se han quedado sin paciencia para previsiones de esta escala. Los demás gigantes de la nube también envían señales mixtas: Microsoft recortó su previsión de capex a 170.000 millones de dólares, mientras que Alphabet mantuvo la suya entre 195.000 y 205.000 millones. Cuando uno de los grandes proveedores recorta y otro no, el debate ya no es si gastar, sino cómo demostrar el retorno.

Hay además una debilidad menos visible. Las ventas online crecieron solo un 2 % y la publicidad no llegó a las estimaciones, en parte porque el Prime Day pasó al segundo trimestre. Ese efecto de calendario es real, pero también significa que el comercio minorista no está amortiguando ahora la apuesta por la IA.

Para los ahorradores, una lección de concentración, no una señal de trading

No sugerimos a nadie que compre o venda Amazon. Pero quien tenga un fondo indexado amplio debería leer este episodio con atención. Un puñado de empresas gigantescas están haciendo la misma apuesta enorme, y los índices ponderan por tamaño. Por eso tu exposición a que «el capex en IA se convierta en caja» probablemente sea mayor de lo que crees, aunque nunca hayas comprado directamente una sola acción tecnológica.

Eso no es motivo para el pánico. Es motivo para comprobar qué parte de tu fondo está en los mayores nombres, si el resto de tus inversiones lo diversifica de verdad y si tu horizonte temporal puede absorber una mala racha en caso de que el mercado reajuste el precio de estas apuestas. Las normas y la fiscalidad varían según el país, así que cualquier reequilibrio debe ajustarse a tu situación.

Nuestro veredicto: el trimestre de Amazon fue sólido en lo operativo e incómodo en lo financiero, y ambas cosas son ciertas. La reacción del mercado recuerda que, con 220.000 millones de dólares al año, el «está funcionando» tiene que acabar reflejándose en flujo de caja libre. Hasta entonces, cabe esperar volatilidad cada vez que uno de estos gigantes presente resultados, y conviene tratar un índice concentrado como el riesgo que es, no como la opción segura que parece.

Temas de debate

Aún no hay temas: abre el primero.

Más noticias

Redacción Invesfera
···
Mercados

La salida anticipada de Lagarde convierte la sucesión en el BCE en un riesgo para los bonos

Al irse nueve meses antes, Lagarde abre una carrera política por el BCE justo cuando la deuda francesa sufre y aún caben subidas de tipos. La gobernanza puede ser ya un riesgo con precio.

4 min de lectura Español (España)