Los 12.400 millones de euros de Santander son Polonia; los 11.200, los de verdad
Un salto del 20 % en el beneficio parece un banco a pleno rendimiento, pero lo infla una plusvalía puntual por la venta de Polonia. El beneficio ordinario cuenta la historia más fiel.
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Cuando un banco presenta un récord, ¿en qué cifra hay que creer? Los resultados de nueve meses de Santander son un caso de manual: la cifra grande es real, pero no es la que debería marcar tu opinión sobre el banco.
Santander asegura que su beneficio atribuido de los nueve primeros meses de 2026 alcanzó los 12.405 millones de euros, un 20 % más. Por debajo hay otro número: un beneficio ordinario récord de 11.176 millones de euros, un 16 % más, que el banco atribuye a la fuerte actividad de sus clientes y a su programa de eficiencia ONE Transformation. También afirma que ha sumado 17 millones de clientes en un año.
El beneficio total es real, pero Polonia hace el trabajo pesado
La diferencia entre ambas cifras es la clave. Según The Corner, la cifra reportada incluye una plusvalía neta de 1.900 millones de euros por la conclusión de la venta de Santander Bank Polska en enero, compensada en parte por 666 millones de euros en cargos, entre ellos costes de integración vinculados a TSB y Webster. Haz la cuenta y más o menos cuadra: unos 1.900 millones de plusvalía menos 666 millones de cargos son algo más de 1.200 millones, justo la distancia entre 11.200 y 12.400 millones.
Una plusvalía es un ingreso puntual, no una línea de negocio. Santander no puede vender Polonia otra vez el año que viene. Su propia contabilidad lo trata así: en la cuenta de resultados ordinaria, el negocio polaco y la plusvalía resultante van a una única partida de «resultados no recurrentes» y quedan fuera del beneficio ordinario. Así que ese 20 % incluye un gran crédito extraordinario que el 16 % deja fuera.
Una plusvalía por venta ocurre una vez; el 16 % es el que tiene que repetirse
El 16 % ordinario es el que merece el aplauso, y lo merece con justicia. Un beneficio ordinario récord que crece a ese ritmo no es poca cosa. Simplemente defendemos que es un logro distinto del que sugiere el titular, y que los 4 puntos de diferencia entre el 16 % y el 20 % son justo la parte que nadie debería extrapolar.
Hay una segunda razón para preferir la cifra ordinaria. La documentación de la que disponemos no desglosa cuánto de la mejora procede del crecimiento de clientes, del recorte de costes o de otra cosa, así que no vamos a fingir que lo sabemos. Pero, a nuestro juicio, el beneficio logrado con eficiencia y una base de clientes creciente merece más peso que el que viene de una venta puntual.
Unos buenos beneficios no garantizan un mercado contento
No podemos decir cómo digerirán los inversores las cifras de Santander, y una sola sesión demuestra poco en cualquier caso. Pero hay un recordatorio útil de otro gran banco: los beneficios de HSBC se dispararon un 32 % en el tercer trimestre, pero sus acciones cayeron un 5 %, según Ámbito. En nuestra opinión, eso sugiere que los inversores ya descuentan buenos resultados bancarios y se preguntan qué viene después, en lugar de aplaudir lo que ya está contabilizado.
Este es el punto menos valorado. Un récord mira hacia atrás por definición. Los mercados cotizan el futuro, y Santander ha reiterado sus objetivos de 2026, según el titular de RTTNews. Que esos objetivos se cumplan es la verdadera prueba, y se verá en el beneficio ordinario, no en una plusvalía por desinversión.
Quédate con el 16 % y trata el 20 % como algo puntual
Esto no es asesoramiento de inversión, y no conocemos tus objetivos ni tu situación fiscal, que además varía según el país. Como forma de leer resultados, sin embargo, a la mayoría de los lectores les vendrían bien unos cuantos hábitos:
- Empieza por la cifra ordinaria y comprueba después qué hay entre ella y la reportada.
- Trata las plusvalías por ventas y los cargos de reestructuración como hechos puntuales, en ambos sentidos: favorecen o penalizan un solo periodo.
- Fíjate en cómo reacciona una acción a lo largo de varias sesiones, no en una sola mañana. Una caída con buenas noticias suele significar que las expectativas eran más altas que el resultado.
Nuestro veredicto: Santander ha tenido unos nueve meses muy buenos, y un beneficio ordinario récord de 11.176 millones de euros lo dice sin ayuda de nadie. Pero el titular de 12.400 millones está maquillado por Polonia, y quien lo use como ritmo recurrente se engaña a sí mismo. Juzga al banco por el 16 %, no por el 20 %.
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